Convocatoria de relatos para el Visiones 2025 El rumor es, por definición propia, especulativo. Deforma la realidad, la hace mutar, la reconstruye. Es capaz de destruir imperios y moldear reinos, de convertir en un dios a quien nunca lo fue o de hacer caer del pedestal de la idolatría a quien creyó serlo. Un rumor es algo minúsculo, algunas palabras apenas esbozadas entre susurros o delineadas brevemente en la nota manuscrita que pasamos —subrepticiamente— a la compañera de dos pupitres más allá mientras la profesora no mira. Es el bulo lanzado por un trol en un foro donde se acostumbra a hablar de todo menos de coches, o una noticia publicada en las cloacas mediáticas que proliferan en redes sociales. Un rumor es algo enorme, pues una vez liberado, ya no puede volver a amarrarse. No es posible deshacerlo, constreñirlo o atarlo. Se propaga y hiere. Envenena y crece. Es la magia más poderosa de nuestro tiempo. Creemos que el rumor puede, por su naturaleza misma, inspirar cualquier...